El enfoque regenerativo va más allá de la sostenibilidad. Trata de mejorar la situación actual inspirándose en la naturaleza y fomentando las relaciones de colaboración entre las personas. Este enfoque se aplica a todo tipo de proyectos, con el objetivo de generar cambios positivos para el planeta, la sociedad y las personas.

En esencia, el enfoque regenerativo implica:

  1. Está basado en el pensamiento holístico/sistémico: En lugar de un enfoque racionalista, lineal, mecanicista y reduccionista, se promueve una perspectiva holística, orgánica y sistémica, centrada en las relaciones, la calidad y los procesos.
  2. Ética: Las propuestas regenerativas tienden a tener un fuerte impulso ético. Se centran en el cuidado de los seres humanos y del mundo más-que-humano.
  3. Reconexión con la naturaleza: Integrar al ser humano en los ciclos naturales, creando ecosistemas sociales y biológicos donde la energía se almacena y reutiliza una y otra vez.
  4. Inspiración en patrones naturales: Observa la naturaleza en profundidad y utiliza sus patrones a la hora de diseñar comportamientos y estructuras humanas.
  5. Colaboración en lugar de competencia: Trabajar juntos en lugar de competir, tanto entre humanos como con la naturaleza.

Si ampliamos nuestra visión, vemos que la regeneración es una lógica fundamental de la vida: Todos los organismos vivos se regeneran, la célula, el ecosistema e incluso el planeta en su conjunto.

Lista Correo (#6)